20 - I ♥ Amsterdam
No se recuerdan los días, se recuerdan los momentos. Cesare Pavese El hotel de Amberes nos ha cargado las pilas y nos levantamos con la energía necesaria para llegar a Ámsterdam y pasar allí la nochevieja. Desafortunadamente, hemos dormido tan a gusto que el despertador no ha cumplido su función y nos perdemos el desayuno. A pesar de eso, tiramos de nuestras provisiones para almorzar ya en la puerta de la estación. La magia de este viaje ha convencido a nuestro amigo para acompañarnos un día más: su tía puede esperar para verle el año que viene. Conseguimos pasar desapercibidos en el siguiente tren y llegamos pronto a Rotterdam, así que no dudamos en visitar la ciudad. Nuestro compañero pretende estudiar arquitectura y no podemos imaginar una parada mejor que esta: Rotterdam está plagada de edificios impresionantes, puentes que nos dejan con la boca abierta y, en general, un diseño urbanístico como no hemos visto en otra ciudad europea. Hacemos una parada para retomar el aliento e...