19 - La pata de conejo
Un viaje se mide en amigos, no en millas. Tim Cahill Nos despedimos del recepcionista y le devolvemos las llaves antes de dejar nuestro hotel. Vendemos algunas cosas que nos sobran en un Cash & Converter para poder comprar el desayuno de los próximos días. De camino a la terminal del ferry, pasamos un buen rato con unos chavales que improvisan un rap sobre nuestra aventura y cuando finalmente llegamos allí, nos vemos en apuros haciendo autostop literalmente contra viento y marea. En un descanso para comer algo, hacemos el que será nuestro mayor hallazgo gastronómico hasta el momento: una sopa de fideos de preparación rápida con agua caliente. Unas horas más tarde sin mucho éxito, hablamos con una conductora que nos ofrece una sola plaza en su coche ya que lleva mucho equipaje, pero nuestra insistencia y nuestras habilidades para jugar al tetris con su maletero nos conceden tres pasajes a Francia. Una vez en el vehículo nos enteramos de que nos llevará más lejos: nuestra conduct...