11 - En la frontera
Viajamos para cambiar, no de lugar, sino de ideas. Hipólito Taine Bonjour ! Casi es mediodía y no nos hemos dado cuenta: una cama y una ducha caliente hacen relajarse a cualquiera. Salimos de casa para hacer un poco de turismo y regresamos a la hora de comer para atacar el plato típico que nos ha preparado nuestra anfitriona acompañado de un par de botellas de vino francés. La sobremesa se prolonga con la llegada de varios amigos y pasamos la tarde entre risas y música improvisada. La guitarra cambia de manos tan rápido como el vino y las conversaciones fluyen en inglés, francés y español indistintamente. Al día siguiente seguimos nuestro camino después de pasear por el mercado de Wazemmes. Nuestra primera conductora es una enfermera que se dirige al trabajo. Nos deja en Bailleul, todavía a un centenar de kilómetros del Canal de la Mancha, donde sucumbe a nuestros pulgares un agricultor de la zona. En una nube de humo con olor a puro nos aproximamos a Calais mientras nos cuenta acer...